jueves, agosto 24, 2006

Con barricadas, integrantes del movimiento y pobladores buscan frenar más ataques

Filiberto López Rosas y Pedro Solís Morales sufrieron quemaduras de segundo grado durante los ataques del martes Foto Ezequiel Leyva
OCTAVIO VELEZ ASCENCIO CORRESPONSAL
Coloca la APPO cientos de barricadas para evitar el paso de los ''convoyes de la muerte"
Oaxaca, Oax., 23 de agosto. Miembros del movimiento magisterial y popular, así como pobladores colocaron la madrugada de hoy cientos de barricadas en diferentes calles y avenidas de la ciudad de Oaxaca y municipios conurbados, con el fin de evitar el paso de vehículos y una nueva agresión de policías y porros que realizaban un operativo limpieza. Aunque en algunos sitios de la capital y de las municipalidades vecinas los activistas fueron agredidos a tiros, no se reportaron personas lesionadas.
Hombres y mujeres salieron de sus domicilios para bloquear con piedras, tubos, palos y llantas, que posteriormente incendiaron, el paso al llamado convoy de la muerte en el desarrollo de su operativo limpieza. Ante una inminente agresión, los manifestantes hicieron tañer las campanas y detonaron tres cohetes para alertar a la población.
Un miembro de la comisión de Orden y Vigilancia de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), a través de la estación de radio La Ley 710, convocó a la población "a mantenerse alerta y convertir las barricadas en muros de contención para cerrar el paso al escuadrón de la muerte y así (a sus integrantes) ubicarlos, neutralizarlos y exhibirlos, para alzarse con la más contundente victoria sobre este cruel y fascista gobierno".
En esa radiodifusora, tomada desde hace dos días por militantes del magisterio oaxaqueño y de la APPO, un locutor dio la voz de alerta al filo de las 12:45 al suscitarse un primer ataque contra quienes instalaron una barricada en la colonia Reforma, y llamó al pueblo de Oaxaca "a salir a la calle y enfrentar a los asesinos".

Más represión

Minutos después prosiguieron las agresiones del convoy de la muerte en las antenas del Grupo Oro, frente a un club de tenis; en la agencia municipal Santa Rosa Panzacola y en la propias instalaciones de la radiodifusora ubicada, en el centro de la ciudad, así como en Radio Oro.
Posteriormente, se reportaron más agresiones en la agencia municipal Donají y en los municipios conurbados de Santa Lucía del Camino y Santa María Atzompa, sin que se reportaran personas lesionadas.
Más tarde, Rogelio Pensamiento Mesinas, miembro de la coordinación provisional de la APPO, felicitó a través de la radio al "heroico pueblo" de Oaxaca por su decisión de instalar las barricadas "y dar una respuesta contundente a la intolerancia, la represión y el autoritarismo" del gobierno estatal.
En una conferencia de prensa ofrecida al mediodía, el dirigente dijo que en el pueblo "ha quedado claro que su participación más sencilla o decidida es determinante en esta lucha.
"En cada colonia, barrio, calle, avenida y cruceros, instalaron barricadas construidas con el ingenio y creatividad para evitar el desplazamiento del convoy de la muerte que quería más sangre", remarcó.
Responsabilizó de las agresiones al gobernador Ulises Ruiz Ortiz, al secretario general de Gobierno, Heliodoro Díaz; al ex secretario Jorge Franco; al alcalde de Oaxaca, Jesús Díaz, así como al secretario de Protección Ciudadana, Lino Celaya; al director de la Policía Ministerial del estado, Manuel Moreno, y al coordinador de Seguridad Pública, Vialidad y Tránsito Municipal, Aristeo López.
Subrayó que la APPO analiza la conveniencia de sentarse a dialogar con el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, para "evitar más derramamiento de sangre del pueblo oaxaqueño, pero siempre y cuando sea sin condicionamiento alguno. Nuestra demanda de destitución o dimisión de Ulises Ruiz está muy firme", asentó.

En tanto, ante la declaración del titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Daniel Cabeza de Vaca, de que en el movimiento magisterial y popular no existen indicios de grupos guerrilleros, en entrevista radiofónica, el gobernador Ulises Ruiz contradijo la aseveración del funcionario federal. "Si no tiene indicios de ello puede tenerlos muy fácil", ofreció.

Al mismo tiempo, el mandatario advirtió que su gobierno puede "ser coadyuvante en el momento en que defina la PGR actuar si considera la existencia de delitos federales" durante las protestas.

Aunque más tarde, el vocero del gobierno, Miguel Concha Viloria, desmintió a la procuradora del estado, Lizbeth Caña, y descartó que en Oaxaca exista una "guerrilla urbana".
No estamos frente a un escenario de esta naturaleza. Lo que tenemos en el estado es que hay grupos que se comportan de manera intransigente, pero eso no tiene nada que ver con que haya una guerrilla", afirmó.

Consideró que se trató de una "expresión desafortunada" de Caña, pues "se hicieron elementos comparativos que no tienen que ver", y destacó que "no compete a ninguna autoridad local establecer este tipo de calificativos".

Sobre la agresión de que fueron objeto los reporteros locales Miguel Luna y Carlos Leyva, el portavoz gubernamental rechazó que hayan sido policías ministeriales quienes la perpetraron. Al referirse a los incidentes violentos durante el desarrollo del operativo limpieza, dijo que se trató sólo de "hechos aislados".
Fuera Ulises Ruiz de Oaxaca.